FAMOSOS Y FAMÉLICOS

8 de Mayo del 2009 a las 11:44 Escrito por Jaime Aguilera

Cuando Baltasar Gracián dijo aquello de que “muy cerca está la fama de la fame” no se imaginaba, por muy sabio que fuera, que en el siglo XXI la fama y el hambre no es que estuvieran cerca: es que se confundían. Porque Gracián quería dar un aviso a los navegantes, sobre todo si estos eran muy conocidos: tened cuidado, ya que, por muy famosos que os creáis, de la noche al día podéis pasar más hambre que un caracol en un cristal. Pero claro, partiendo de una premisa evidente, que el famoso no es famélico sino todo lo contrario; es más, el famélico lo que desea es ser famoso, y, de paso, dejar de pasar hambre. Pues bien, el presidente de Bolivia, el indígena Evo Morales, se ha puesto en huelga de hambre para el Congreso apruebe una ley que él, el huelguista que quiere pasar hambre, quiere que se apruebe para convocar elecciones. Y no se ha quedado sólo, casi un millar de personas le han secundado. Hasta ahora, desde Gandhi al preso etarra De Juana Chaos, la huelga de hambre tenía tres claras condiciones: que tiene que ser una cosa muy seria, ya que te vas a dejar el pellejo; que va en contra de un poder establecido; y que estás dispuesto a llegar hasta el final, que no es un farol, vamos. Pocas de estas condiciones se dan en el presidente andino; entre otras cosas porque él mismo es la máxima autoridad del país, porque no convence que lo la ley electoral sea una cosa muy seria, al menos para todos, no sólo para los que su cuerda; y, por último, pocas veces se ha visto un farol más claro en este póker constitucional boliviano. Y su ejemplo ha cundido, aquí se pone en huelga de hambre todo cristo: hasta empresarios de la construcción que, por desgracia, no cobran y quizás piensan: antes de pasar hambre nos ponemos en huelga de hambre, a ver si así cae una breva que nos dé algo de sustento. El último ha sido el Güejareño, un torero granadino que se ha puesto en huelga de hambre hasta que se le incluya en el cartel de alguno de los festejos programados para la feria del Corpus de la capital de la Alhambra: se ve que se ha tomado a pecho aquello de que más cornadas da el hambre. Lo dicho, tan cerca está la fama de la fame que hasta algunos famosos se ponen famélicos y, en la otra cara de la moneda, los famélicos se ponen en huelga para ser más famosos.

Categoria: Artículos |

82 Comentarios

  1. carmen lozano mateo dijo:

    Jaime, a los que amamos la democracia y la libertad, nos irrita que personajes como éste traten de desvirtuarla, disfrazándose con piel de cordero, cuando son verdaderos lobos sedientos de poder. ¡Pobre pueblo boliviano!.

Deja tu comentario

Please note: Se ha habilitado la moderación de comentarios