SAN MESSI Y SAN RONALDO

27 de Abril del 2017 a las 17:28 Escrito por Jaime Aguilera

Publicado en Tribuna de Sur el 27/04/2017

http://www.diariosur.es/opinion/201704/27/messi-ronaldo-20170427012345-v.html

El F. C. Barcelona y el Real Madrid se enfrentaron el pasado fin semana, y la ciudad condal se despertaba días antes con un grafiti en pleno paseo de Gracia donde aparecían Messi y Ronaldo besándose como una pareja de enamorados.

Esta noticia me ha llevado a otras dos que sirven de contrapunto y confirmación. El contrapunto es una nueva batalla campal entre padres (no suele haber madres implicadas) mientras sus hijos disputaban un partido de fútbol en categorías infantiles. En esta ocasión ha ocurrido en un partido entre el Alaró y el Collerense, pero hace poco también ocurrió al ladito de mi casa, en las instalaciones de La Mosca.

La otra, la confirmación, es que un estudio, llevado a cabo por la empresa Barlovento Comunicación, ha recogido el número de menciones a personas en los informativos de mediodía y noche de las cinco principales cadenas televisivas en una semana de marzo. Los resultados reflejan que siete de las diez personas más mencionadas son o han sido futbolistas. En primer lugar, cómo no, Messi, le siguen Rajoy y Neimar. Salvo Félix Millet (octavo) y Donald Trump (noveno), los demás proceden del mundo del balompié: Zidane, Ronaldo, Luis Enrique, Bale y Sergio Ramos.

O sea, política, corrupción y fútbol…, no hay nada más: ningún héroe anónimo que haya salvado una vida, ningún artista que haya destacado con una obra, ningún científico que haya descubierto un antídoto contra una enfermedad, ningún empresario que vaya a crear cientos de puestos de trabajo… y ninguna mujer. Nada de eso, los minutos de un informativo que está viendo muchísima gente se consumen entre políticos enfrentándose entre ellos, imágenes y más imágenes violentas (el llamado Estado Islámico es una mina) y para terminar, de postre, una estrella futbolística conduciendo un coche de lujo para ir a un entrenamiento…

Lo único que nos falta -aunque a este paso todo llegará- es saber las veces que ese crack del fútbol ha ido al baño antes de conducir su todoterreno, e incluso si ha mantenido relaciones íntimas con su pareja: todo es importante de cara a que el respetable público conozca el estado físico y psíquico de la estrella de cara a un enésimo partido del siglo de este fin de semana.

¿Y qué podemos esperar después de esta nutritiva parrilla informativa? Pues que el padre meta a su niño en el equipo del barrio para que algún día lo vea llegar en un cochazo a un entrenamiento. Porque -es obvio, pero hay que recalcarlo- nada de esto ocurriría si no hubiera tanto dinero detrás. Porque, pensará más de un padre, lo importante en esta vida, hijo mío, es forrarte, y lo demás son tonterías, así que entrena duro que me han dicho que mañana viene uno del Madrid a ver a los chavales, y si le tienes que poner una zancadilla al vecino del cuarto se la pones, y si tenemos que pinchar una rueda al coche del árbitro lo hacemos, y si tengo que partirle la cara al otro padre que está a mi lado en la grada lo hago…, por supuesto que sí, hijo mío, por ti, y porque te forres, hago lo que haga falta…

Ojo, me encanta el fútbol: ya he dejado de ser «el niño de la banda» trabuqueño con el Atlhetic Plaza o con los Chetes, pero me encanta ver un partido de mi Málaga, y me encanta ver a mi ahijado Luisito correr con el equipo infantil de Parque Clavero. Disfruto con la belleza de un pase al hueco o de una chilena. Y disfruto también con el esfuerzo y el compañerismo que hay detrás.

Pero esto se está yendo de madre, y sobre todo de padre: lo único que hay detrás es la diosa Fama y el dios Dinero. Y en el manual de instrucciones lo único que hay escrito es que «todo vale», incluida sangre y piernas rotas.

Eso sí, no toda la violencia esta permitida: que no se le ocurra a una madre forcejear para quitar un móvil a su hijo para que estudie porque puede terminar en la cárcel. Lo dicho, de locos.

Menos mal que quiero pensar que sigue habiendo muchos padres que lo único que quieren es que sus hijos se esfuercen, se diviertan y respeten al rival; pero claro, éstos no son noticia.

Menos mal que sigue habiendo deportes, como el rugby, donde se matan vivos durante el partido, pero con total respeto a las normas -y al árbitro, incluso si es mujer- y donde después del partido se van a beber juntos los dos equipos.

Menos mal que hay programas de radio, como ‘Esto me suena’ del ciudadano García, donde la sección de deportes de todas las semanas habla de todo menos de fútbol.

En la Edad Media los ídolos sobre los que se escribían en los monasterios eran los santos que tenían el aura sobre la cabeza. Hoy las crónicas hagiográficas solo hablan de San Messi y San Ronaldo y no tienen nada sobre la cabeza, solo un balón de cuero a sus pies, y encima se besan el uno al otro. La cosa es que curiosamente siempre se contrapone con autocomplacencia la oscuridad de la Edad Media con la luz de la actualidad. Y yo digo: ¿seguro?

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