EL PERRITO

25 de Julio del 2007 a las 12:58 Escrito por Jaime Aguilera

            La Junta de Andalucía ha multado a un hombre con 3000 euros por arrojar por la ventanilla de su coche a su perro y después salir huyendo al ser sorprendido por la policía local. Después reconoció que no podía hacerse cargo del animalito.

            Ha ocurrido en Chipiona, en una de las sucursales playeras de la tórrida Sevilla. Seguramente, desde las alturas, la mismísima Virgen de Regla y “la más grande”, la Jurado, se habrán avergonzado de tener a este sujeto como paisano.

            No es ninguna historia nueva: sólo en Málaga llevamos más de mil en lo que va de año. Con esto de los perros, no es noticia ni que uno de ellos muerda a otro de dos patas ni que uno de ellos sea abandonado “como un perro”; en este sentido lo único reseñable acaba de ocurrir en China, donde un amarillo con muy mala leche ha matado a un can a mordiscos.

            Pero en las tierras gaditanas se ha vuelto a repetir la misma secuencia de deshumanidad con la animalidad. Sólo que esta vez han pillado in fraganti al homínido animal, y encima intenta huir cobardemente de la policía.

            En los veranos se suelen derretir los caprichos que se regalaron en Navidad en forma de mascotas. Es entonces cuando sus dueños se dan cuenta que no se habían hecho cargo de un “perrito piloto”, sino de otro de carne y hueso que hay que mimar y alimentar.

            Todavía me estremezco recordando la historia de aquel otro que abandonaron en una gasolinera y allí se quedó mes tras meses, levantando el hocico cada vez que repostaba un coche parecido al de su indigno amo, con una fidelidad que ya quisiéramos para nosotros los humanos. O el que tenía el abuelo de mi mujer, que se quedó a vivir con él sine die en el Cementerio de Jaén, después de un fatídico accidente de tráfico que truncó la vida de varias miembros de la familia.

            En Chipiona, por la ventanilla de un coche, ha sido lanzado al espacio de cuarenta grados a la sombra un perrito que no era Laika, ni tampoco una nueva versión animada del “perrito atómico”. No hicieron de él ningún superhéroe, lo rebajaron a ser lanzado como “perrito caliente” tras una pérdida repentina del apetito.

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99 Comentarios

  1. Pastrami dijo:

    Esa es, sin ir más lejos, una de las medidas del ser humano: su infinita crueldad.

  2. Marsu dijo:

    Me encantaría aplicar en estos casos el ojo por ojo. Agarrar al fulano y tirarlo por la ventanilla….

  3. Fernando Correas dijo:

    Solo el que alguna vez ha compartido su vida con un perro, digo compartir y no vivir con un perro al que se le tiene asco y se le ata a una estaca como alarma, sabe como de humano se ama,como si alguien de la familia se tratara.

  4. ARTEMISA dijo:

    Las personas que hacen eso no tienen ningún tipo de sentimiento, ni que decir pensamientos, ya que tienen que tener la mente vacia, para que no le vengan constantemente al recuerdo esas imágenes de abandono, y los momentos vividos junto al animal, así que al fin y al cabo de quien se tiene que tener pena y lástima es de esa persona desprovista de humanidad y de alma, porque el que hace eso tiene el ALMA VACIA, y que más condena que esa.

  5. Pastrami dijo:

    …eso, de admitirse la existencia del alma…

  6. Fernando Correas dijo:

    La neurología ha venido a arrojar nueva luz al señalar que el cerebro nos ofrece, no un reflejo de la realidad, sino una interpretación de señales, símbolos y signos a través de un complicado ejercicio vertiginoso de matemáticas complejas, lo que aparentemente reduce la naturaleza de la realidad a un conjunto de ondas electromagnéticas que se concretan en objetos por mediación del cerebro.

    Edgar Morin, entre otros, explica muy bien estos procesos en su obra El Conocimiento del Conocimiento y concluye: el cerebro se ha construido en el mundo y ha reconstruido el mundo a su manera dentro de sí, por lo que el mundo está en nuestro espíritu, que a su vez está en el mundo.

    Eso puede ser el alma, compañero dialectico.

  7. El gordo de MInnesota dijo:

    Alguien se ha preguntado, si, en realidad, el perro estaba huyendo a la fuga. Y en cuanto a barbaridades perpetradas con animales qué decir de aquel tipo, más osado que zoofilo y más zoofilo que invertido, que abusaba por donde la cola pierde su buen nombre de los perros machos, aunque sólo de los de razas catalogadas como extremadamnete peligrosas.

  8. Fernado Correas dijo:

    Una vez de pequeñito mi pandilla quiso recoger un perrito abandonado al cual le dábamos de comer y demás en una cabañita.
    Resulto ser que el perro tendría alguna Parafilia porque cuando cogió confianza niño que veía moverse niño que intentaba calzarse, (por lo menos hacía el intento) así que lo dejamos por mera supervivencia. Otros niños del bloque pensaron que
    lo abandonamos,nos recriminaron
    e hicieron lo mismo cuando el cánido intentaba romper su mas tierna inocencia. Nosotros esperamos pacientemente para reirnos del espectáculo. Al final el perro quedo en el río y niño que se acercaba niño que acababa en el árbol mas cercano.
    Bueno , es real este caso pero poco habitual.

  9. Pastrami dijo:

    Mi antagónico Correas,

    Definir el alma por impulsos electromagnénicos me parece de una vulgaridad indigna de figurar, no ya en este blog, sino incluso en el blog de Boris Izaguirre. Como ya he dicho, el alma es parte del territorio comanche de la fé. Y si el alma es impulso electromagnético, la fé es conmixisión colectiva y la democracia, la suma de mil idiotas que arrojan como resultado a un gran idiota encantado de conocerse. Tengo la intención de ser feliz viendo jugar a los niños en el parque sin pensar en que, cualquiera de ellos se rie por una aplicación de algun teorema matemático, un principio fisiológico o por una broma de Laplace.

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