LA CARRETERA DE “LA ESPANTÁ”

1 de Diciembre del 2008 a las 11:50 Escrito por Jaime Aguilera

La semana pasada hablaba de discos, libros, películas y ciudades que forman parte de ti mismo. Se me olvidó añadir a esta lista de sacramentos espirituales a aquellos caminos que, por diversas circunstancias, se han instalado en su propio itinerario espiritual.
 Decía Machado que no hay camino, que se hace camino al andar. Pero se refería a la travesía siempre nueva e ignota de nuestra propia existencia. Yo me refiero a caminos paisajísticos y sentimentales que se van incrustando en tu memoria de pasado y en tu ilusión futurible.
 Uno de estos senderos interiorizados es la carretera que va de Málaga a Almería, o de Almería a Málaga, como se prefiera. Especialmente el tramo entre Nerja y Adra. Ante tus ojos se abren y se cierran una sucesión de acantilados, que juegan al escondite con un Mediterráneo que a veces parece más Cantábrico que Mare Nostrum, que unas veces se muestra tranquilo y hospitalario, y otras tantas rizado y enervado entre calas pequeñas y recónditas. Con los tramos nuevos de autovía, la rapidez y la comodidad tiene como contrapartida que puedes deleitarte menos con este trozo de costa más irlandesa que latina; pero, aun así, no deja de tener su encanto.
 Las torres vigía, que en su día servían de defensa de unos piratas berberiscos que ahora se han vuelto somalíes, se convierten en peones de un tablero de ajedrez irregulares, con cuadros ocres y desérticos que hacen de casillas blancas, y cuadros verdes y coníferos que hacen de casillas negras; incluso si hace frío se puede divisar a la reina blanca de la partida: una Sierra Nevada que se asoma detrás de Motril.
  Es una carretera que pierde su atractivo cuando llega precisamente a la gran obra humana que, junto a la Gran Muralla China, es la única visible desde un satélite espacial: los invernaderos de El Ejido.
 De todas formas, durante el camino, sobre todo si es el amanecer o el atardecer, la belleza del escenario te transporte a latitudes más norteñas o californianas. También me viene a la memoria los miles de malagueños que hicieran que se bautizara como la carretera de “la espantá”, huyendo del asesinato ignominioso  e instalándose en el hambre y en la propia muerte atroz: lo recuerdo conduciendo confortablemente en mi coche.

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69 Comentarios

  1. Fernado Correas dijo:

    aún no entiendo porqué en la placa que hay en la playa del peñon del cuervo el ayuntamiento utilizó la siguiente frase…”En memoria a los FUGITIVOS? de la carretera de Malaga Almería”

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