NECROGRAFÍAS

5 de Julio del 2007 a las 18:07 Escrito por Jaime Aguilera

Desde pequeño siempre me gustaba leer biografías. Recuerdo tardes calurosas de julio -como ésta- en las que devoraba la biografía ilustrada de Hernán Cortés. O aquella otra, por el contrario: sin ilustraciones y con la letra pequeña, del mismo Napoleón.
 Los biografiados, como no podía ser de otra forma, llevaban tantos años muertos que ya se habían marchitado todas las malvas crecidas al cobijo de sus cadáveres. Pero el vértigo de nuevos tiempos es tan acuciante que los biógrafos no esperan la expedición del certificado de defunción de su personaje en cuestión.
Y si no que se lo digan al internauta que estaba completando la biografía del luchador profesional franco-canadiense Chris Benoit en Wikipedia. Fue el primero en contar la muerte de la esposa de este luchador, tanto es así que lo hizo catorce horas antes de que se descubrieran los cadáveres de toda la familia al completo, incluido el hijo de 7 años.
El luchador había estrangulado a su mujer y a su hijo y, como prueba de que era una especie de nuevo Abraham, había dejado varias Biblias alrededor; eso sí, después de decidir ahorcarse con un cable de una máquina de pesas un día después. Es curioso, y sobretodo preocupante, que empieza a ser habitual la conjunción en el escenario del crimen de lo sagrado, de lo religioso, junto al arma homicida. Por eso no hace falta mirar para un Oriente integrista si tenemos un Occidente –especialmente norteamericano- que no se queda ni mucho menos atrás.
El caso es que el biógrafo veloz ha declarado que se trató de una «terrible coincidencia» y que lo escribió de acuerdo con rumores y conjeturas, con lo que debe plantearse el pase de la ciencia histórica a otras más televisivas y atomatadas.
Manuel Fraga siempre ha dicho que prefiere una buena biografía a una buena novela; o dicho de otro modo, que la mejor novela no necesita inventar personajes sino simplemente repasar lo que fue de su existencia real. Seguro a D. Manuel no le gustan estos nuevas necrografías: se alimentan más del morbo y del rumor incierto que de la verdad sedimentada y tranquila.

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6 Comentarios

  1. Belén dijo:

    Yo soy una apasionada de las biografías también. Aunque aún no sé cuando me duele coincidir con Fraga.

  2. Alicia Marchant Rivera dijo:

    Me encanta la sutileza del hilván que ensambla los dos bloques del artículo. También me encantan las biografías…Tu rendida admiradora. Ali.

  3. Fernando Correas dijo:

    las biografías escritas por personas que se documentan sobre la vida de otros o bien que conviven con dicha persona, no son mas que aproximaciones subjetivas a la vida de alguien.No hay nada como las autobiografía ¿no creen?

  4. ARTEMISA dijo:

    En las autobiografías pienso que hay mucho más de subjetivo, que cualquier persona que lo viva en tercera persona, ya que los sentimientos afloran mucho más intensamente que cualquier acontecimiento en sí, por mucho que se intente contar de forma objetiva, se nota que esa persona ha vivido esos momentos, y tal como están los tiempos que solamente se intenta rentabilizar los trapos sucios y negativo de la persona, mejor que saquen su biografía después de fallecido, porque al fín y al cabo no se entera de nada, aunque sean sus familiares los que paguen las consecuencias.

  5. Fernando Correas dijo:

    Artemisa si una autobiografía es subjetiva entonces me quedo con ella, pues nada me va a decir mas de una persona que ella misma desde si mismo.

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